lunes, 21 de julio de 2008

Pincelazos: Juanma


Un año atrás, Pablo Mac Donough dijo dos frases sobre Juan Martín Nero. “Es, después de Cambiaso, el mejor jugador del mundo”. Con aquella sentencia se podía coincidir o no un año atrás, y también ahora. No hay cambios. “El hace todo fácil”, decía el menor de los Mac Donough. Y aquí tampoco hay cambios: el estilo de Juanma es especial, ya que no es mejor que nadie en ningún ítem, pero está entre los mejores en todos...
¿Es un taqueador virtuoso? No, hay muchos mejores: Adolfo Cambiaso, Facundo Pieres, Agustín Merlos... Pero eso sí: es muy sólido. ¿Es un pegador largo? Sí, aunque no alcanza la distancia de Francisco de Narváez, Eduardo Heguy, o el mismo Cambiaso. ¿Es un jugador inteligente en el juego? Sí, lo es, pero por debajo de Miguel Novillo Astrada y Mariano Aguerre, por citar dos casos. ¿Es un jugador que contagia fervor? Sí, aunque no en la dosis de Eduardo Novillo Astrada o Ignacio Heguy. ¿Es el mejor montado del polo argentino? No, en absoluto, pero hace rendir los caballos que monta, ya sean de él o prestados, como le sucedía en Chapa Uno.
El secreto de Nero es que en su ensalada no falta nada. Un poco de esto, otro de aquello, y tenemos un plata completo excelentemente presentado en la mesa del polo. Con todos los condimentos que un excelente jugador necesita para estar en la elite.
“Yo soy de Trenque Lauquen asi que empecé a jugar de chico por ahí junto con mi padre y mis tios, los Jauretche. Después termine el secundario y habia que elegir estudiar o dedicarme a jugar al polo”, repite una y otra vez sobre sus comienzos. Ya sabemos: los libros quedaron a un lado. “Como jugador más completo me gusta Bautista Heguy”, le decía a pololine algunos años atrás. Ya sabemos: jugó y brilló junto con Bauti. “Conocí Australia, cuando fui a jugar a Ellerston, donde me encantó la organización”, confesó algunos años atras. Ya sabemos: hoy es parte de esa organización...

Es Juanma. Simplemente...

viernes, 11 de julio de 2008

Web: Vargas Llosa

"Encontré a Vargas Llosa. Encontré a Vargas Llosa". Eufórico, Washington Evaristo Buenaventura (web), nos trajo su último hallazgo en el mundo de Internet. El diario de Cádiz reprodujo de manera impecable la visita del escritor peruano a una escuela ecuestre. Con ustedes, el autor de, entre otros, Pantaleón y las visitadoras.

El escritor peruano Mario Vargas Llosa se encuentra disfrutando de unos días de vacaciones con su familia en Cádiz y se acercó a Jerez, más concretamente a la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre, donde acompañado por su mujer, Patricia, hijos y nietos vio el espectáculo 'Cómo bailan los caballos andaluces'. Posteriormente vio las cuadras, donde Rafael Soto le enseñó el caballo 'Invasor', firmó en el libro de honor de la Institución Ecuestre e hizo un recorrido por los Museos del Arte Ecuestre y del Enganche.
A su llegada a la Escuela ya eran numerosos los medios de comunicación que le esperaban, pero Vargas Llosa dio todo un ejemplo de amabilidad y sencillez. Bajó del coche con sombrero y pantalones blancos y camisa color chocolate, mientras que sus nietos no se perdían detalle de nada.
El escritor explicó que "mi familia vive dispersa por el mundo y procuramos, por lo menos una vez al año, y a veces incluso dos años, reunirnos todos los hijos y nietos. Esta vez nos hemos reunido en Cádiz. Estamos pasando unos días de vacaciones con mis tres hijos, mis cinco nietos, así que hay una gran reunión familiar y hemos escogido un sitio bonito para pasarlo bien".
Pero no es esta la primera vez que Vargas Llosa viene a Jerez, una ciudad de la que tiene "una magnífica opinión y muy buenos recuerdos, porque siempre he venido con amigos de Jerez que me han hecho conocer todas las maravillas y encantos que tiene esta ciudad, así que me hace mucha ilusión volver aquí y sobre todo con mi familia. Ellos sí que vienen por primera vez la mayor parte. Los chiquitos sé que se van a encantar con los caballos sobre todo y con el jerez los mayores. El espectáculo ecuestre también lo conozco, pero es un espectáculo que siempre se renueva. Antes he venido a Jerez un par de veces a dar conferencias y estoy muy contento de estar de nuevo por aquí".

miércoles, 2 de julio de 2008

Godolphin

“Hola”. Media hora después de su partida, Felip Pign, el historiador de caballos, regresaba a nuestra redacción. “Felip, que sorpresa, dos veces en un día”. “Sí, jefe. Tanto tiempo ausente me ha quedado mucho material guardado. Ya le traje la historia de un caballo mítico como Pegaso, ahora uno que marcó la historia: Godolphin”. Dos por uno, estamos en oferta… ¡Aproveche!

Byerly Turk era un caballo turco, Darley Arabian de Siria y Godolphin Arabian. Estos tres caballos, nacidos a comienzos del siglo XVIII, son los padres de todos los caballos de carreras actuales. En especial, Godolphin, que ha sido el que más descendientes selectos ha tenido. Todos los caballos antes citados, y algunos miles más son nietos de nietos de nietos de Godophin.La historia de Godolphin Arabian es también curiosa. Traído como regalo a Luis XV de Francia, acabó en una cuadra de Suffolk, Inglaterra. En aquella época, los caballos de carreras eran todos caballos europeos. La yegua de la cuadra tenía por tanto que aparearse con un caballo europeo, pero mostraba un acusado rechazo por su pretendiente, mientras que hacía muy buenas migas con Godolphin. La decisión de Lady Roxana, de dejar que el amor triunfara sobre el reforzamiento de la especie -Godolphin era un caballo pequeño para ser un buen corredor- provocó la creación de la actual raza de purasangres. Su primer descendiente, Lath, fue ya un soberbio caballo que ganaba todas las carreras que corría. Su segundo hijo también fue un brillante corredor de carreras, mientras que el tercero fue Regulus, el brillante antepasado de todos los caballos antes citados.

Pegaso

De impecable traje negro, Felip Pign, el historiador de caballos, reapareció nuevamente en la redacción de welovepolo.blogspot.com. Y con la historia de un animal único, alado, irrepetible. Con ustedes, la historia de Pegaso.

Pegaso fue el primer caballo que consiguió estar entre los dioses de la Mitología Griega y tratar de tú a los habitantes del Olimpo. Pegaso era el caballo de Zeus, el dios soberano y amo del Cielo y la Tierra.
Según los esquemas de la Mitología el "caballo volador" nació del chorro de sangre que brotó cuando Perseo cortó la cabeza a Medusa y gracias a él pudo libertar el héroe a Andrómeda, la hija del rey de Etiopía, que quiso disputar a las Nereidas el premio de la hermosura y fue atada a una roca para que la devorase un monstruo marino y que después haría su esposa.
Pegaso, creció y vivió sus años de potro en las laderas y los verdes prados del monte Olimpo, morada de los dioses, que estaba situado entre Tesalia y Macedonia (Hoy monte Olimbos). Y era un bello ejemplar del tipo sículo, cruce del ario y del persa, de color blanco y gran poderío. Estaba dotado de alas y volaba por los aires, cuando no corría como el viento por la tierra.
Pegaso fue el caballo más rápido que ha existido y el símbolo de la velocidad. Como los demuestran los cantos inmortales que en su honor entonaron los poetas de todos los tiempos. Pero, además, fue también el primer medio de comunicación y transporte que se elevó por los aires. De ahí las numerosas fábulas que le atribuyeron los griegos y el lugar destacado que ocupa en la mitología y en la historia del caballo. Aunque no fuese un caballo de carne y hueso.

domingo, 29 de junio de 2008

Web: Misiones

Calma en la redacción de welovepolo.blogspot.com, hasta que suena el teléfono. “Acá Washington Evaristo Buenaventura (Web). Tengo algo buen, bueno, bueno. Bien argentino, del interior. Una nota de misionesonline sobre el polo en la provincia”. Recibida, y publicada… Acá va.

Después de muchos años de ausencia, regresó el deporte nacional a la tierra misionera. Gracias a una notable inversión de tiempo, recursos humanos y materiales en nuestra provincia, el club Garupá Polo volvió a darle cabida a la disciplina argentina por excelencia.
Y como éste es un proyecto a largo plazo, la formación de jugadores es fundamental. En este sentido, uno de los principales artífices y columna vertebral de ello es el instructor Ricardo Schweizer. Con 22 años, es el profesor de alumnos que van desde los cinco hasta más de 50 años.
“Hice equitación toda mi vida, desde los cinco años. Nací en Entre Ríos, mi papá es militar y se llama Ricardo Eduardo. En Posadas continué hasta los 15. Aquí practiqué en el Regimiento del Ejército, entrenábamos para hacer saltos porque el polo todavía acá no existía”, sintetizó Ricardo.
El instructor se tuvo que acomodar a una provincia que no tenía una cultura equina. “Misiones no es una provincia que se dedica a los deportes a caballo”, dice.
Todo lo referido al deporte lo explica en cada clase en su Escuela de Polo. “Tenemos 25 alumnos y practicamos dos veces por semana. Hay 45 minutos de equitación sin taco para aprender a andar a caballo y los otros 45 son de taqueo, de juego en sí. Los costos para los chicos es de 350 pesos por mes y para adultos de 550. Uno piensa que es caro pero muchos no saben de los gastos, los caballos, las monturas son muy caras. A excepción del taco, las botas y el casco, nosotros les damos todo: caballo, montura, cancha, petisero, etcétera”, comentó.
Sobre el juego, cuenta: “Agarrar un taco y pegarle a la pelota es una sensación increíble, te apasiona. Yo hice salto desde los cinco años, agarré el taco y dije basta, me dedico al Polo. Es otra cosa. Me gusta enseñar, más que nada porque veo cómo van avanzando muy rápidamente. Tengo alumnos de temprana edad, la más chica se llama Sofi y tiene cinco años, hasta estudiantes de más de 50. Así que hay que saber cómo manejar el tema de las edades, con los más chicos tengo que ser más didáctico pero por ejemplo con un médico no, les hablo un poco más técnicamente. Eso sí, con los más jóvenes hay que tener mucha más paciencia. La gente piensa que es un deporte elitista, pero en el club lo que queremos es que la gente vaya en familia y que se divierta”, finalizó el instructor.

miércoles, 25 de junio de 2008

Pincelazos: Da Vinci


Por estos días, Buenos Aires recibe una exposición sobre Leonardo Da Vinci. Recorrer la muestra implica un viaje maravilloso por la vida de uno de los grandes hombres de todo los tiempos. La presencia de los caballos vive en cada paso, y por eso welovepolo.blogspot.com reproduce una historia del arte del enorme Leoanrdo relacionada con el mundo ecuestre.

Cuando Leonardo se encontraba todavía en Florencia pintando el cuadro “La Adoración de los Magos” para el Monasterio de San Donato en Scopeto, ya manifestaba un gran interés para los caballos de esa obra. Los frailes protestaban muy a menudo por los largos tiempo empleados en los estudios anatómicos de equinos y en realizar muchísimos dibujos, en búsqueda de las máximas expresiones de movimiento.
Llegado a Milán, al servicio de Ludovico Sforza, ofreció al mismo la ejecución de un monumento ecuestre en honor de su padre, Francisco Sforza, porque conocía la intención de ése Duque para realizar esa obra, cosa que no pudo concretar antes de su muerte. Pero solamente cuando Leonardo supo conquistar la confianza de Ludovico el “Moro”, logró que éste le encargara la construcción de ese importante monumento. Esto ocurrió en la época del casamiento de Gian Galeazzo Visconti, a principio de 1489, causando a Leonardo una enorme satisfacción.
La imaginación del artista voló enseguida muy alto: Leonardo no quería cualquier caballo, sino uno con las patas delanteras en el aire, encabritado y con una expresión desafiante. Pero, evidentemente, no es lo mismo pintar un caballo en esa posición que presentarlo en una estatua ecuestre. Para ello necesitaba, principalmente, darle estabilidad: cosa imposibles con solamente dos patas apoyadas sobre el piso. La búsqueda de un segundo punto de apoyo, para que la estatua quedara en armonía con su proyecto, llevó a que Leonardo perdiera un año entero (hasta principio de 1490), impacientando al Duque, que quería apurar la ejecución de la obra. A este punto, Leonardo abandonó la idea del caballo encabritado y decidió hacer un gran caballo en movimiento. Comenzó a construir en arcilla su nuevo modelo de equino, con proporciones anatómicas perfectas, y lo terminó a fines de 1492. Lo pudo lucir luego en el patio de la corte en ocasión del casamiento de Bianca María Sforza con Maximiliano l de Habsburgo, bajo un arco de triunfo.
Pero los problemas para la estatua de Leonardo llegaron poco después, causados por la ausencia del bronce necesario para fundir el caballo terminado. Esa era una época llena de acontecimientos políticos-militares, y Ludovico Sforza tuvo que ayudar al Duque de Ferrara, su cuñado, que necesitaba hacer cañones para su defensa. Por ese motivo le vendió el bronce que tenía para el monumento. Tiempo después, el mismo Ludovico necesitó todo el bronce disponible, ya que veía su situación muy comprometida. Por la ausencia del metal, el caballo quedó mucho tiempo a las intemperies y comenzó el inevitable desgaste, causado principalmente por las lluvias. Leonardo trataba de recomponerlo periódicamente, pero el trabajo era cada vez más difícil.
Una versión afirma que Leonardo, para mantener con más tranquilidad el buen estado del caballo , lo hizo transportar en un viñedo que poseía cerca de la puerta Vercelina, (era un regalo del Duque. Este terreno fue vendido por Melzi, heredero del artista, después de su muerte). Cuando los primeros franceses entraron sin resistencias en la ciudad (el 6 de Setiembre), lo hicieron justamente por la Puerta Vercelina, ubicada ente la Puerta Ticinese y el mismo castillo. El gran caballo tuvo su fin en ese lugar, ya que los arqueros invasores, al ver el gran caballo (era visible por su tamaño), se entretuvieron probando sus armas. Seguramente Luis Xll, de haber entrado con ellos, no hubiera permitido ese destrozo, amante como era del arte y de lo bello. Desgraciadamente, el Rey francés entró en Mil’an el 18 Octubre 1499 por la puerta Ticinese.
Con la destrucción del caballo, Leonardo sufrió una de las decepciones más grandes de su vida.

sábado, 21 de junio de 2008

Míster Archivo: Kerry

“Hola jefe. Tengo material. Suyo”. Luego, Míster Archivo, con su carácter iracundo, hizo lo de siempre: el colaborador especial de welovepolo arrojó sobre la mesa las hojas. Allí estaba el diario del 27 de diciembre de 2005, con el título: “El hombre que cambió el polo”. Y Míster Archivo dijo: “Ahora que ganó Ellerston, me pareció oportuno recordarlo”. Es iracundo, pero siempre da en la tecla… Aquí la nota del autor en el diario La Nación de ese día.

El polo despide a una de sus grandes figuras, un hombre que cambió el rumbo de este deporte. No se trata de un jugador destacado, pero sí de un multicampeón. Ayer, en Sydney, a los 68 años y luego de una larga enfermedad, murió Kerry Packer, el patrón más famoso de la historia y el encargado de cambiar el concepto de organización. Desde su llegada fuerte al polo, en la década del 90, los equipos mejoraron en todos los aspectos: caballos, comodidades, preparación y, también, en los contratos para los jugadores.
"La señora Packer y sus hijos, James y Gretel, anuncian con tristeza la muerte de su marido y padre Kerry. Su vida se apagó serenamente en su casa, con la familia a su lado", fue el comunicado difundido a través de la cadena de televisión Nine Network. Dedicado a varios negocios, pero en especial a los medios de comunicación, era el hombre más rico de su país y en la lista Forbes 2005 del ranking de los millonarios figuró 94° en el mundo, con 5000 millones de dólares.
Esa fortuna la utilizaba en el polo para armar equipos, como se reflejó en sus primeros pasos de su relación con la Argentina. Cuando jugaba en Deauville, Francia, Gonzalo Tanoira conoció a un australiano que lo llevó a jugar al país oceánico con Kerry Francis Bullmore Packer, tal su nombre completo. Desde entonces, comenzó su particular forma de entender el polo y su primer gesto fue en tal sentido: le encargó a Tanoira comprar 50 de los mejores caballos argentinos para llevarlos a jugar la temporada inglesa. Allí, con Ellerston, compitió desde 1988 y fue múltiple campeón de los principales certámenes. En los Estados Unidos actuó poco: una temporada en Palm Beach y una en Nueva York. Decía que allí no se divertía...
Por medio de Gonzalo Tanoira conoció a Gonzalo Pieres, otra persona que sería fundamental en su vida. Juntos se potenciaron en cantidad de títulos (muchos con Adolfo Cambiaso en sus filas) y calidad de juego; obligaron a los otros equipos a mejorar su organización para poder competir de igual a igual con Ellerston.
En 1992, Pieres y Packer fundaron en nuestro país Ellerstina, con la misma fórmula: excelencia en todo lo que rodea a un equipo de polo. El lugar elegido fue el kilómetro 7,5 de la ruta 28, en General Rodríguez, una zona inhóspita en esa época y hoy centro de la actividad local. Con el equipo compuesto por Adolfo Cambiaso, Mariano Aguerre, Gonzalo Pieres y Carlos Gracida ganó la Triple Corona de 2004. Luego, con Bartolomé Castagnola en lugar de Gracida, llegaron los títulos Argentinos de 1997 y 1998. Este año Packer estuvo en Palermo y casi se dio el gran gusto de ver a los hijos de Gonzalo, Facundo y Gonzalito campeones de la Triple Corona, pero Ellerstina cayó en la final del Argentino ante La Dolfina por 20-19.
Quienes conocieron a Packer en persona lo definen como una persona extremadamente generosa y con una vida rica en anécdotas. El 7 de octubre de 1990, mientras jugaba un partido de polo en Sydney, sufrió un ataque al corazón que lo dejó literalmente muerto por seis minutos, hasta que los médicos lo revivieron. En gratitud, Packer equipó al hospital local con tecnología de última generación. También son famosas sus visitas a los casinos más famosos del mundo, con perdidas millonarias en un puñado de minutos.
Además, provocó revolucionarios cambios en un deporte tradicionalista como el cricket, al introducir partidos nocturnos, lograr que los cotejos comiencen y concluyan el mismo día, y crear la Serie Mundial.
Se fue Kerry Packer. El polo nunca lo olvidará...


FRASES
Alfonso Pieres: "Su influencia se notaba más que nada en la gran organización que tenían sus equipos, que obligaba al resto a mejorar. Eso hizo crecer al polo".
Adolfo Cambiaso: "Fue un tipo inigualable que le hizo mucho bien al polo. Excesivamente generoso en todo sentido. Un fenómeno. Estoy agradecido por haberlo conocido".